Auditoría Tecnológica: Lo que no sabe el 90% de las empresas

La tecnología se ha convertido en una necesidad básica para las empresas. Todos necesitamos internet, computadoras, sistemas y aplicaciones que nos ayudan en la operación de nuestro negocio, y para ello normalmente contratamos a un especialista de IT o a una empresa que se encargue de configurar todo al inicio de una operación o tras una mudanza y queda implantada una solución que continuamos usando por años, con los respectivos “parches” que se van incorporando a medida que crece la empresa.

Sin embargo nos olvidamos de la enorme responsabilidad y el riesgo del acceso a la información que recae sobre el área de IT. Normalmente es una labor a la que no le prestamos una atención adecuada, la consideramos “un gasto no siempre necesario” y simplemente confiamos en lo que nos dice nuestro técnico o el personal a cargo porque “yo no se mucho de eso y tengo otras cosas más importantes”.

La realidad es que el riesgo reputacional, operativo, financiero e incluso legal que puede generar el mal uso de la tecnología puede ser muy alto. Un error humano, una mala configuración de las facturas, una integración inadecuada de los sistemas, la pérdida o robo de información, la duplicidad de trabajo por desconocimiento de que los datos ya se tenían en un sistema, la pérdida de ventas por mal manejo del inventario o el acceso malicioso a la información de la empresa por no contar con la seguridad correcta son acciones que pueden generar pérdidas económicas importantes al negocio y pueden afectar la reputación de la marca.

Conocer las necesidades, debilidades y fortalezas tecnológicas de la empresa suele ser una tarea que queda en el olvido. Es común encontrarnos con problemáticas que permanecen por años afectando la operatividad de la empresa y en lo último que pensamos es en el efecto que tendría una adecuación tecnológica sobre esa situación.

Una auditoría tecnológica es un proceso en el cual se realiza una evaluación completa de la tecnología de la empresa y se compara con las necesidades actuales de las operaciones, permitiendo traer soluciones efectivas a las necesidades de cada área de trabajo.

Más allá de la actualización y el análisis del los componentes físicos de la tecnología, también es frecuente identificar situaciones que afectan directamente la operatividad de la empresa y las decisiones gerenciales, por ejemplo la automatización de reportes, o confirmar la fiabilidad de la información que se recoge actualmente en la empresa.

Hoy en día es impensable no realizar una auditoría financiera, y es igual de importante hacer una auditoría tecnológica. Realizar un diagnóstico de los recursos tecnológicos de la empresa te permitirá conocer el estado actual de tus equipos y sistemas , si se les está dando el uso adecuado o incluso si la solución es la adecuada para la etapa en la que actualmente se encuentra la compañía.

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